Al sur de la Haute-Garonne, la cordillera de los Pirineos se impone majestuosa como un verdadero terreno de juego para los amantes de las sensaciones fuertes.

Para todos los gustos

Desde la mesa de orientación del mirador situado en la meseta de Superbagnères, la vista de 360º que se presenta ante nosotros ¡dejará a más de uno estupefacto! Desde ahí arriba casi nos codeamos con los aficionados al parapente y al planeador que sobrevuelan Bagnères-de-Luchon. En Saint-Béat, el rafting y el canyoning son los protagonistas, y todos quieren aprovechar las aguas vivas y su frescura…

En los Pirineos, no faltan actividades estimulantes y el senderismo es una de ellas. Existen una multitud de caminos y recorridos para los excursionistas en esta naturaleza protegida de gran belleza. Y en sus aldeas y pueblos se vive en simbiosis con el entorno, perpetuandose, desde tiempos inmemoriales, tradiciones culturales y una artesanía típica de montaña.

Luchon et Superbagnères...

Cerca de Bagnères-de-Luchon (“Luchon” o incluso”La Reina de los Pirineos”, para los más íntimos) culminan picos de más de 3.000 metros: Gourgs Blancs (3.129 m), Perdiguerre (3.222 m), Maupas (3.109 m), el Aneto (3.404 m) y les Posets (3.369 m) en la vertiente española.

El pequeño pueblo cuenta con numerosos edificios antiguos y con callejones típicos alrededor de la  antigua plaza del mercado (1), con el pasaje de Etigny, por donde pasan cada año los carros de la siempre concurrida Fiesta de las Flores y con las termas, que todavía mantienen su reputación. El establecimiento termal alberga un «vaporarium», una verdadera cueva-sauna a temperatura constante de 45°C. Además, desde los 630 metros de altitud de esta encantadora población, basta con subirse al teleférico, tanto en verano como en invierno, para alcanzar la estación de montaña de Superbagnères, situada a 1.860 metros de altitud. Verdadero promontorio en voladizo de Luchon, la estación de deportes de invierno existe desde el año 1913, lo que la convierte en una de las más antiguas de los Pirineos. Desde 1.450 a 2.260 metros de altitud, acoge un dominio esquiable excepcional, tanto para los que se inician, como para los más veteranos practicantes de esquí de montaña, esquí alpino, esquí de fondo, snowboard y otros nuevos deslizamientos.

Al final del valle de Larboust, después de haber atravesado el pueblo de Oô, las granjas de Astau, a 1.139 metros de altitud, son el punto de partida de numerosos recorridos para distintos niveles. Entre ellos, el lago de Oô es un enclave recomendado para el paseo pirenaico accesible a través del GR10, después de 1h15 de marcha y 392 metros de desnivel. El sendero se prolonga más tarde hacia los lagos de Espingo y Saussat, y más arriba, hacia el de Portillon. A continuación, por el valle de la Pique, al término de numerosas curvas, los más experimentados disfrutarán en el Puerto de Benasque, pasaje fronterizo con España. Un sendero histórico ligado a la trashumancia humana y animal permite llegar a él desde l’Hospice de France o el Hospital de Benasque. A valorar en este sendero el apoyo que supone disponer de forma gratuita de una guía numérica que aborda diversas temáticas (cultura, patrimonio, historia, fauna y flora) y de un punto informativo que puede consultarse en la Oficina de Turismo. A partir de ahí, se accede al macizo des Monts Maudits (Montes Malditos) con los picos de la Maladeta y el Aneto (la cima más alta de los Pirineos con 3.404 metros).

(1) El mercado de Luchon se celebra todas las mañanas, con un mayor número de vendedores los miércoles y sábados. Está abierto al público todas las mañanas.

Aspet y Le Mourtis

Al pie de los Pirineos, en las colinas de Comminges, el pueblo de Aspet es el punto de partida de paseos y excursiones que llevan a descubrir la cima de Larrieu (hacia Arbas), el paso de Portet de Aspet (hacia la región de Ariège), paso de Ares (en dirección a Frontignes y el valle del Garona) y el paso de Menté (hacia España).

Desde sus 1.912 metros, el Cagire domina el paisaje, salpicado por caminos para el senderismo que nos ofrecen vistas impresionantes (las cascadas de Planque, el macizo kárstico de Coume Ouarnède…).

Aquí, en unos 150 kilómetros de sendas balizadas, el senderista se sentirá como en casa y el practicante de BTT valorará a buen seguro los 500 kilómetros de circuitos señalizados que ha puesto en valor la Estación BTT Pyrénées de Comminges.

Después, más arriba, a las puertas del Val de Arán, la ruta del paso de Menté lleva hasta la estación del Mourtis (1.420 -1.860m). Muy valorada por sus pistas, situadas en un magnífico bosque de abetos y por sus 30 kilómetros de itinerarios para el esquí de fondo, el Mourtis es ideal para todos los públicos, tanto en verano como en invierno.

¡Del senderista al que va por libre, en esquí, en snowboard, en raquetas o en airboard (un hinchable para deslizarse), tres laderas soleadas y dominadas por el macizo de la Maladeta invitan a las audacias de todo tipo!

INSÓLITO

Lugar clave para la espeleología, la red de galerías «Trombe» se sumerge hasta 1.500 metros de profundidad. El foso de «Henne Morte», bajo el macizo Coume Ouarnède, en la montaña de Arbas, es uno de los hitos más importantes de un sistema de redes y cavidades que el agua esculpió a lo largo de más de 100 kilómetros. El acceso a esta red de espeleología es posible, para el debutante, siempre que cuente con la presencia de un guía experto que cuente con un diploma del Estado.

PARA SABER MÁS

El agua del lago de Oô, atraviesa una larga galería subterránea de 11,7 kilómetros de longitud. Después de circular conducida unos tramos, alimenta las turbinas de la fábrica hidroeléctrica de EDF, puesta en servicio en 1921 y que puede visitarse solicitándolo a la Oficina de Turismo de Luchon. Una de las atracciones de este lago de 42 hectáreas es su cascada de 275 metros de altura.

Entre Benasque, en Aragón, y Luchon, en Francia, la historia se ha construido a merced de la trashumancia humana y animal en un mismo recorrido. En este sendero histórico se halla el Arboretum de Jouéou, que alberga una gran colección de árboles frondosos y resinosos. Laboratorio científico, acoge desde hace más de 10 años a investigadores y estudiantes de la Universidad Paul Sabatier de Toulouse. En 2002 se dedicó al profesor Henri Gaussen (1891-1981), geógrafo y biogeógrafo de renombre internacional, que también fue uno de los botanistas más célebres del siglo XX.

Abierto de 10h a 18h, incluso el fin de semana. Cerrado los lunes.

«Una vez prendado de las cimas salvajes y atormentadas que saltan hacia el cielo, y de sus peñascos negros rodeados de blancuras eternas o de lagos solitarios, se les ama toda la vida.» (Henry Russell (1834-1909) en Souvenirs d’un montagnard (Recuerdos de un montañero) (1878), reeditada en 2009 por Éditions Monhélios).

Una vez prendado de las cimas salvajes y atormentadas que saltan hacia el cielo, y de sus peñascos negros rodeados de blancuras eternas o de lagos solitarios, se les ama toda la vida.

Henry Russell (1834-1909) dans Souvenirs d’un montagnard (Recuerdos de un montañero) (1878) reeditada en 2009 por Éditions Monhélios